jueves, 22 de diciembre de 2022

¡BAILA PEONZA BONITA!: CUENTO DE NAVIDAD.

 Como profesor de Instituto tuve muchos alumnos rumanos. Alcalá de Henares acoge a una población romaní  cercana a los 21.000 que, sumados a todos los de la Comunidad de Madrid, se aproximan a la población de la provincia de Segovia y su capital.

Desde lo alto de mi terraza, como en la famosa película: "La ventana indiscreta" de Alfred Hitchcock, los observo jugar... y así nació este cuento.

Os deseo salud, amor y dinero en el Nuevo Año, además de paz para todos los corazones de buena voluntad, en nuestra aún existente Unión Europea.





Odo tiró con todas sus fuerzas de la cuerda, haciendo girar la peonza a la vertiginosa velocidad de un electrón. Tenía quince años de edad, algunos menos de edad mental y mucho sobrepeso.

Agachándose, la recogió del suelo con la precisión de un relojero y la hizo bailar de mano a mano a través de su torso. Sonreía bobaliconamente mirando hacia el grupo de niñas adolescentes que jugaban a su lado al corro de las patatas, intentando llamar su atención.

Las chicas, crueles e inmisericordes, huyeron despavoridas al otro extremo de la plazoleta.



¡Baila peonza bonita! ¡Baila peonza bonita! -susurraba Odo.

Cuando la inercia de la peonza se agotó, decepcionado, miró hacia el grupo de niñas chillonas; rebobinó su juguete con pulcritud guardándolo en su bolsillo y, cabizbajo, se dirigió hacia una de las callejuelas del parque.

Hola Odo le dijo un anciano de larga y poblada barba blanca que estaba sentado en un banco te veo desde mi azotea bailar tu peonza y lo haces muy bien.

¿Esti român?*le preguntó Odo.

No, soy de más al Norte, de una región muy fría.

¿Dónde está?

Detrás de aquella Sierra de la Mujer Muerta, camino de Segovia ¿la ves allá a lo lejos? dijo el anciano señalándola.

¿Hay una mujer muerta en una montaña? ¿La mordió el Conde Drácul?

¿Quieres que te cuente su historia?

Síííííí palmoteó entusiasmado Odo.

Vale. Pero antes te voy a pedir un favor: haz bailar tu peonza como mejor sepas.



Empezaba a anochecer y se iluminaron todos los balcones de los vecinos con luces multicolores y parpadeantes. Comenzó entonces un festival espectacular... La peonza de Odo bufaba, volaba, saltaba, brincaba, subía, bajaba, se aproximaba y se alejaba como un rayo.

El grupo de niñas, que jugaban en los columpios, se acercaron con sus padres y amigos rodeando a Odo, para poder ver de cerca aquella función digna del Circo del Sol.

Cuando sudoroso y agotado Odo paró, el viejo empezó a aplaudir y una ovación en cascada brotó desde todas las terrazas bañando la cara de Odo, resplandeciente como oro bruñido.

Entonces el anciano se quitó el abrigo, enseñando su casaca roja ribeteada con piel de armiño, se puso un gorro de lana borlado y abriendo los brazos saludó a todo el barrio.

¡¡¡Oh, Oh, Oh!!! gritó con fuerza ¡¡¡Feliz Navidad Odo!!! ¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!

Un trineo tirado por nueve renos bajó volando. Santa Claus se subió en él y cogiendo una caja envuelta en papel de plata se la entregó al asombrado Odo,  diciéndole:

Cuando te encuentres solo o te sientas maltratado por la indiferencia de la gente, haz bailar y sonar este trompo mágico. Su música curará la tristeza de tu corazón dijo chasqueando su látigo y desapareciendo como un misil supersónico.

Odo abrió la caja, sacó su nuevo y flamante juguete... ¡y lo hizo bailar!

¡Baila trompo bonito! ¡Baila trompo bonito!

Y de las entrañas de aquel trompo mágico surgió una dulce canción navideña que decía...



¡PACE PE PÂMÂNT BÂRBATILOR SI FEMELOR DE BUNE VOINTÂ!**


Marco. Navidad 2022. Copyright.


*Rumano: ¿Eres rumano?

**Rumano: ¡PAZ EN LA TIERRA A TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD!


sábado, 17 de diciembre de 2022

CLARINES Y TIMBALES

"Procurad también que, leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla... y con esto, Dios te dé salud, y a mi no me olvide" Miguel de Cervantes.

Con humildad, es lo mismo que deseo provocar en mis lectores.


  




Voy a aprovechar que el río Clamores pasa por mi antiguo barrio de San José Obrero para decir:


PRIMERO: Que me alegro mucho de que estéis aún vivos, cabrones, después de la peste amarilla que se nos vino encima. Y mi más sentido recuerdo para los que se los llevó, que ya no están entre nosotros.


SEGUNDO: Os pido disculpas por las posibles ofensas y errores de trato que cometí con vosotros sin mala o con mala intención, nadie es perfecto; y a estas alturas... ¡Pelillos a la mar salada!


TERCERO: Recordar a mis colegas fundadores de la Tuna en 1970, que clarines y timbales ya nos avisaron del comienzo del último tercio de nuestras vidas: en el que la Parca, luego de que busquemos tablas, nos meterá la estocada y nos dará el descabello, después de un trasteo de muleta... 

¡Sed felices!: Os deseo de corazón buena suerte... hasta que nos volvamos a ver en la eternidad.


Y para terminar, haciendo honor a mi apodo Goliardo de ERÓTICO, os recuerdo mi estrofa favorita del himno universitario GAUDEAMUS IGITUR, aun a riesgo de acabar, en los tiempos que corren, como carne de presidio.


¡Vivant omnes virgines faciles, formosae.

Vivant omnes virgines faciles, formosae. 

Vivant et mulieres tenerae, amabiles, bonae, laboriosae! 

¡Bonae laboriosae!


¡Vivan todas las vírgenes fáciles, hermosas!

¡Vivan todas las vírgenes fáciles, hermosas!

¡Vivan también las mujeres tiernas, amables, buenas y trabajadoras!

¡Buenas y trabajadoras!


¡Y LARGA VIDA A LA HIDALGA, ANDARIEGA, PEDAGÓGICA Y DECANA TUNA DE MAGISTERIO DE SEGOVIA!


Marco(C). Celebración 50 aniversario de la fundación de la Tuna de Magisterio de Segovia. Navidad 2022. Copyright.

Fundadores de la Tuna de Magisterio de Segovia. Navidad 1970


viernes, 20 de agosto de 2021

AGUJERO NEGRO

Los agujeros negros colapsan...




Y yo me pregunto…

¿Es el problema de España un problema de cultura?

Y cuando la vista volví, hallé la respuesta viendo,

Cómo Madrid iba engullendo

Los muertos que puso Alcalá.

 

Madrid capital, cual Agujero Negro, todo lo fagocita como un chupóptero insaciable.  Madrid arreó con el título de Complutense para su Universidad Central, sin importarle que la ciudad de Alcalá de Henares se llamara Complutum antes de que la Villa y Corte existiera.

¿Sólo eso? ¡Quiá! Expolió la sede del Instituto Cervantes en menos que canta un gallo. Y las plumas de sus gacetilleros intrigaron para llevarse la entrega del Premio Cervantes a Madrid. ¿Me equivoco? Puede que creyeran que sería más prestigioso que se otorgara en la Puerta del Sol… como si al Sol se le pudieran poner puertas.

Y bien se sabe que sólo un puñado de dignos alcalaínos salvó por los pelos, y rascándose sus bolsillos, la fachada de la Universidad Cisneriana. Sus piedras estaban ya numeradas para ir camino de Ohio. En Nueva York ya tienen el ábside de una iglesia románica segoviana: San Martín de Fuentidueña.


Fachada de la Universidad de Alcalá de Henares


En Segovia también sufrimos el expolio centrípeto madrileño: se adueñaron de nuestro apelativo  “gato” y de las pinturas románicas de Maderuelo, guardadas y explotadas a su favor en su Museo del Prado. Pero esa es otra historia.



Aunque, bien es verdad, que si quisieran desmontar la Puente Vieja del Azoguejo y llevársela al Parque del Retiro, tendrían que vender su alma al mismísimo Diablo, que lo construyó en una noche como dice la leyenda. Al final se han conformado con construirle una fuente al Ángel Caído. A Dios gracias.

Hace quince años esta acogedora ciudad de Alcalá de Henares sufrió en carne viva el mayor acto terrorista de Europa. Padres y alumnos de mi instituto, honrados trabajadores extranjeros, rumanos en su mayoría, vecinos inocentes que vivían junto a nosotros, aquí, paseando y riendo por la Calle Mayor… murieron en un cobarde atentado terrorista.

Pues bien, hoy me indignaron los informativos de todas las televisiones nacionales. ¿Vieron ustedes al Presidente del Gobierno Español y al Presidente de la Comunidad de Madrid junto a nuestras autoridades locales, poner flores y banderitas en la ciudad que aportó la mayoría de las víctimas? ¿Vinieron en sus coches oficiales a homenajearlos en los escasos y humildes monumentos que los recuerdan en Alcalá de Henares? ¿Leyeron desde nuestro balcón consistorial sus discursos luctuosos? ¿Nos vinieron a pedir perdón a los alcalaínos de origen y adopción, por el fallo de inteligencia que permitió cargar los explosivos a una banda de criminales sarracenos, en nuestra estación de tren?

En cierta ocasión paseando por Segovia, hace muchos lustros, un tipo que dijo ser de Madrid, me preguntó que cómo se llamaba aquella Iglesia tan grande.




― ¿Me puede decir vuesa merced cómo son las catedrales en su Villa? ―contesté.

Y luego, incontinente, calé el chapeo, requerí la espada, miré al soslayo, fuíme, y no hubo nada.

(In Memoriam “Al Túmulo del rey Felipe II en Sevilla”, responsable de la capitalidad de Madrid, escrito por Don Miguel de Cervantes Saavedra)

 

Marcuan. Copyright. 11 de Marzo de 2019.

 

 

 

viernes, 6 de agosto de 2021

CARTA DE DESPEDIDA A MI CIUDAD

 Siempre tendré el sentimiento de que Segovia es mi cuna...


Alcázar de Segovia


Mi querida Ciudad de Segovia:

Te escribo esta carta acogiéndome al ius loci, al derecho que me otorga haber nacido intra muros hace setenta años  en tu  Calle Real, muy cerca de la plaza escalonada más bonita de España: la de Medina del Campo; ciudad hermana que evitó tu destrucción a cañonazos en el Siglo XVI.

Leí en mi juventud Segovia: Pueblo, Ciudad y Tierra. Horizonte histórico de una patria, de Manuel González Herrero, que me enseñó en profundidad la historia de tu gloria y de tu decadencia.

Es la despedida de uno de tus tantos hijos migrantes. Sé que mi destino me alejará de ti definitivamente, lejos del acueducto romano que todos los días atravesaba para ir al Colegio de los Hermanos Maristas y, más tarde, para estudiar Magisterio en el viejo palacio de los Quintanar.

Subiendo y bajando las empinadas escaleras del Postigo, hiciste que mis piernas y mi corazón fueran tan roqueños como el granito del Azoguejo. Y, contemplando desde tus almenas la sierra nevada de la Mujer Muerta,  te amé como se ama a la belleza de una madre.

Antes de decirte adiós para siempre, camino de los Mares del Sur, donde algún día echarán mis cenizas*, quisiera confesarte un deseo: por una vez, me gustaría ser profeta en mi tierra.

Quiero que quede constancia de lo que te escribo, por si en el futuro, algún dirigente político segoviano lee esta carta y acomete -con la misma valentía, arrojo y mejor suerte- lo que le costó la cabeza al comunero Juan Bravo hace 500 años: tu esplendor económico.

En Navarra y Aragón no hay quien

tribute ya un real;

Cataluña y Portugal

son de la misma opinión;

Sólo Castilla y León

y el noble pueblo andaluz llevan a

cuestas la cruz.               

Francisco de Quevedo.

 Viví la Transición como forastero a caballo de las ciudades de Burgos, Barcelona y Madrid. Comencé a estudiar Derecho en 1978, en la renacida Universidad de Alcalá de Henares. Por aquel entonces un brillante y joven profesor de Derecho Político: el malogrado Enrique Álvarez Conde, involucrado luego en el caso Cifuentes, nos explicaba la nueva Constitución y, al escuchar mi opinión sobre que su entrada en vigor supondría la vuelta de los reinos medievales de Taifas, me contestó: “Y además será muy caro, Gilarranz…”


Fachada de la Universidad de Alcalá de Henares


“La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”

Juan de Mairena, de don Antonio Machado.

 

Al igual que la derrota en 1521 en Villalar de los Comuneros, perdiste la batalla para convertirte en Comunidad Autónoma Uniprovincial en las Cortes Constitucionales de 1978 como pretendieron, con razón y buena fe, aquellos diputados electos por Segovia. Tu lema comunero de “Nadie es más que Nadie” no triunfó. Ganaron torticeramente: Oviedo, Santander, Logroño, Murcia, Pamplona, Madrid y Baleares. Y así les va de bien en la feria...

La Comunidad de Segovia: especie de República que fue en su día quizá el organismo político más libre del mundo europeo.

Salvador de Madariaga. De la angustia a la libertad.

Pero escucha: Cuando se acometa, tarde o temprano, el nacimiento de una nueva Constitución Española Republicana y Federalista, inspira a tus nasciturus a que te arrimen al buen árbol, para que buena sombra te cobije: Madrid.

“La Comunidad de Madrid acaparó el 75% de la inversión extranjera en España en 2.020, con 17.910 millones de euros.”

 Europa press.

Con la capital de las Españas; el pueblo más grande de la provincia de Segovia decimos aún los “gatos” castizos;  compartes historia desde su reconquista cristiana en 1083  por el rey Alfonso VI de León y Castilla; la victoria de las Navas de Tolosa en 1212; el Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama; la estación Guiomar del AVE y... sus migajas del turismo de fin de semana, pero no sus inmensas riquezas e inversiones. Te falta la conexión institucional con su potente política fiscal y financiera.

Atrévete.

Y si además te acompañaran tus hermanas de sangre: Toledo, Cuenca, Guadalajara, Ávila y Soria, resolveríais de cuajo vuestro crónico despoblamiento que, irremisiblemente, os arrastra a una patética devastación demográfica y a la ruina económica crónica.

“Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en andrajos desprecia

cuanto ignora …

La madre en otro tiempo fecunda en capitanes

madrastra es hoy apenas de humildes

ganapanes.”

 Antonio Machado.

Escudadas en una Nacionalidad, Estado Federal o Comunidad Central, equilibraríais el pulso que queda por echar con Cataluña, Vascongadas, Galicia y demás periferia, para ganar la hegemonía económica en España.

La Comunidad Autónoma de Madrid no dispone ya de un territorio suficiente para expansionarse y su falta de espacio, en el futuro, la acabará estrangulando.

“Casi un tercio de la población española vivirá concentrada en Madrid y Barcelona dentro de 15 años. En 2.050 el 88% de los españoles vivirá en el medio urbano”.

elDiario.es

Mi querida Ciudad de Segovia, gracias por tu generosidad en mi formación, aunque no pude restituírtela con mi trabajo, fortuna y herencia, ya que me convertí en un segoviano errante.

Me despido de ti, hasta la eternidad, tarareando una canción grabada a fuego en mi corazón, cantada por la Hidalga, Andariega, Pedagógica y Decana Tuna de Magisterio de Segovia, que tuve el honor de cofundar en 1970.

Tengo una copla morena

hecha de brisa y de sol;

cruzando la mar serena

con ella te digo adiós…

 

                            

MARCUAN(C) 04/08/2021

 

  

* Ver “Güisqui y vodka para Tarik”. En marcuan.blogspot.com

miércoles, 10 de febrero de 2021

LA MUJER DEL JACUZZI

Con la esperanza de reencontrar a Melisandra... ¡vacunas ya!

 


A Félix  le divertía bañarse en el jacuzzi de la piscina cubierta;  era como meterse en una olla borboteante. Aquella mañana estaba ocupado por una hermosa y solitaria mujer.

 Félix,  al verla al entrar, resbaló sobre los escalones desdibujados por las burbujas, cayendo con estrépito al fondo de la pileta.

―¡Que me mato! ―gritó antes de caer.

Cuando pudo sacar la cabeza, llena de chorretones, se

encontró con unos ojos acuosos fijos en él.

― ¡Je, je! Casi me ahogo―rio, sintiéndose ridículo.

La mujer, incólume y silenciosa, dejó de mirarlo con la soberbia de las mujeres hermosas, mientras un chorro de luz solar, dorado como un haz de espigas de trigo, inundaba el jacuzzi.

 ― Hola, me llamo Félix ―dijo al sentarse en un 

borde. Nadie le respondió.


Entonces dos ancianos feos y barrigudos entraron en 

la cazoleta, se acercaron a la mujer y se pusieron a 

hablar con ella, ignorándolo.


Félix salió de la poceta y se dirigió hacia la cercana piscina , para iniciar su entrenamiento diario de natación. Le gustaba contar las brazadas en alemán: “Eins, zwei, drei, vier, fünf…”. Pronto viajaría a ver a su hija hasta el país de los Nibelungos, donde ésta trabajaba como profesora de Biología.

Terminó de nadar y regresó al jacuzzi, tentado por la 

idea de volver a ver a aquella misteriosa mujer.


― Hola Félix, estoy sola, siéntate a mi lado.


Se sentó en el jacuzzi lo más pegado que pudo a ella 

sintió que todo a su alrededor burbujeaba como una 

copa de champán,  por dentro y por fuera de él.


― Me llamo Melisandra: Bienvenido a mi reino ―dijo con una voz susurrante―. Hace años mi esposo me abandonó. Pienso venir tres horas todas las mañanas a este jacuzzi, para consolarme con los hombres que vienen por aquí. Sé que tú aún sufres por el amor de una mujer, exuberante como una diosa del Mar del Sur, y que te destrozó el corazón. ¿Quieres amarme como la amaste a ella?


Félix, hipnotizado por aquellos ojos de color abisal, 

echó su brazo izquierdo por el hombro de Melisandra, 

mientras con su mano derecha empezó a palpar sus 

pechos, turgentes, atreviéndose luego a bajarla con 

suavidad por debajo del agua…


― ¡Dios mío! ―gritó asustado al levantar la mano y 

fijarse en el puñado de escamas irisadas y violetas, 

que brillaban como ascuas entre sus dedos.


Luego, aterrorizado, vio salir una aleta caudal del 

fondo del jacuzzi que restalló en su cara con la 

velocidad de un látigo y la fuerza del coletazo de una 

ballena; mientras el rostro de la mujer se 

transformaba en una cabeza de piraña y le lanzaba 

una dentellada letal a su yugular.


― ¡¡¡Socorro!!! ―gritó mientras protegía con los 

brazos su garganta y se despertaba de repente en la 

cama de un hospital, sudando a mares.




― Tranquilo Félix, está usted en buenas manos, 

serénese. Nadie va a hacerle daño. Esta mañana se 

cayó al entrar al jacuzzi ¿Puede contarme qué le pasó? ―le preguntó a su lado la doctora de urgencias.


― Me iba a morder una sirena… ―balbució entre los 

vendajes.


― ¿Cómo? Bueno, no se preocupe ahora por eso, vamos a curarle las heridas de su cabeza… y de su corazón. Por cierto, mañana hay pescado para comer en el hospital―dijo riendo.Duerma Félix, duerma…

Félix Fernández Reques cerró los ojos.


Había conocido a la Mujer del Jacuzzi.

 

                                          Marco. (C) Febrero 2021.



 

domingo, 6 de diciembre de 2020

EN MI SEPTUAGÉSIMO...

Maestro Don Antonio Machado: En espera de darle un abrazo en la eternidad, cuando mi destino lo decida, no le olvido al entrar en los umbrales de la senectud.  






 Mi infancia son recuerdos de un frío patio de colegio segoviano. Mi juventud, 20 años en tierras de Castilla la Vieja.

Mi historia, algunas cosas que recordar quiero y otras que no quiero.

¿Soy antiguo o soy romántico? No lo sé. Sí sé que soy bueno, en el buen sentido de la palabra.

Adoro la hermosura y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario.

Y al final nada debo, ni me deben.

Cumplí bien en mi trabajo, con mi dinero pagué la ropa que me cubre, la casa que habito, el pan que me alimenta y la cama donde duermo.

Y cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la moto que nunca ha de retornar, me subiré a ella ligero de equipaje, casi desnudo, como viajan los buenos y viejos jinetes del asfalto.


Marcuan. Copyright2020.


martes, 3 de noviembre de 2020

ROMANCE DE LA LLAVE MAESTRA

 Emilio Soler me pidió permiso para poder narrar, en una emisora de Murcia, mi relato: LA LLAVE MAESTRA en "román paladino". Un abrazo en el recuerdo, querido amigo.

Quizás una lectura oral sea un "ignómine" artefacto capaz de golpear con mucha más fuerza nuestras conciencias.

 Juzgad vosotros. 



- ¡Abre ya la puerta, 
que la gente está que trina!
¡Abre ya ese cerrojo, 
que se nos echan encima!

- Hago todo lo que puedo,
tengo que ir a por el mazo.
- Me da igual – clama el sargento
nervioso por el desahucio.
-¡Carguen! – ordena el mando,
mientras la masa les grita, 
escupiendo e insultando, 
indignada y resentida.

Temblando fui por el mazo, 
el más grande, ese que jamás
pensé que llegaría a usar.
Aquel ignómine artefacto
de solo un golpe, sin más,
venció la puerta hacia atrás 
permitiendo el paso franco.

Como un instinto animal,
la nuca se me erizó 
intuyendo el vendaval 
del gentío en su frustración.
Vano intento de abortar 
la inmunda resolución
que el perito judicial
es forzado a ejecutar; 
la ley no ofrece otra opción.

Contemplo con aflicción 
sin llegar a comprender.
Me lamento en el furgón,
‘quinto desahucio del mes’.
¡El estómago otra vez!
Me mata esta situación.

Al ver salir a los agentes
portando a hombros la cama,
y encima de ella la anciana, 
que se había atado muy fuerte 
con su rosario; en las caras 
se hizo mudez de repente
mientras la depositaban 
junto al camión de mudanza.

Se podía oler el miedo.
Se masticaba la rabia.

- ¡Peláez! – gritó el oficial
Dirigiéndose a un agente – 
¿Quién le ha mandado a usted usar 
el casco? –. Mirándolo fijamente, 
le espetó sin vacilar 
- ¡Quíteselo inmediatamente! -.
No hizo caso a su teniente.
No se quería mostrar 
delante de tanta gente
y que le vieran llorar.

Al marchar me fui a cruzar 
con refuerzos que venían 
a toda velocidad.
A otro día me decían
que, en medio de la autovía, 
sin poderlo remediar:
tres o cuatro policías
bajaron a vomitar.

Este trabajo era bueno: 
verle a la gente la cara, 
ver con qué agradecimiento 
se ponían tan contentos 
cuando les abría su casa, 
después de dejarse dentro 
las llaves allí olvidadas.

He tenido otra llamada.
Es mi jefe, otra dirección.
Conozco a la perfección 
dónde tengo que ir mañana.
Noche de vueltas en cama, 
me puede la situación.

Mi esposa Puri, serena 
me intenta tranquilizar, 
que hago bien con mi faena,
que tenemos que acabar 
de pagar nuestra hipoteca 
o nos pasará igual.

- Puri, mañana otra vez
a hacer otro desalojo -. 
- Venga, Enrique, duérmete, 
te hago una tila, y a ver 
si esta noche pegas ojo -.

 

No me he atrevido a contarle
que, a la gente que se echa,
vive en la calle Urribalde,
siete, quinto derecha. 
No me hace falta baluartes 
para entrar a la vivienda:
a Igor, su hermano de sangre, 
yo le instalé esa puerta.

- No es necesaria la fuerza.
Conozco al desahuciado 
y no va a crear problemas.
Déjeme que lo convenza -.
Le dije al oficial al mando
- Enrique, lleve cuidado.
Si opusiera resistencia…

- Es hermano de mi mujer;
no quiero que sufra más, 
no hay necesidad -.
- Si tú lo ves menester
y el secretario judicial 
lo ve a bien proceder…
¡Venga, no tardes más!
Hay nervios a flor de piel – 
dijo poniéndose en pié,
y fue al furgón a esperar.

― ¡Fuera de aquí, ladrones! ―
se oyó desde el interior.
- ¡Igor, soy Enrique! ¿Me oyes?
Abre, Carmen, por favor -.
De pronto la puerta se abrió, 
entré y dije tranquilamente 
- soy el cerrajero encargado 
de ayudar a los agentes… 
iros pacíficamente, 
es mejor para ambos lados.

Si no entrarán a la carga, 
será muy desagradable-.
- Lo que es desagradable 
es que tú tengas la cara 
de venir a presentarte, 
a decir que nos embargan – 
dijo Igor. Seguidamente 
me preguntó por su hermana.

 

- No metas a Puri en esto.
Todavía no lo sabe 
– contesté – Este zapatiesto, 
este embolado es vuestro; 
no echarle la culpa a nadie -.
Con su mirada y su gesto
casi llegó a fulminarme.

- Oye, paleto de mierda, 
no vengas con tanta labia.
Me metí en la rehipoteca, 
por ser la única manera 
de montar la inmobiliaria 
y, así mi hija pudiera 
tener clase y elegancia.

Y tú, ¿qué? 
¿Qué hiciste con tu hija, 
que la llevaste a estudiar 
Formación Profesional?
¿De qué sirve eso en la vida?
Eso no vale “paná”.

- Me bajo. Se acabó la discusión.
Da igual que cerréis la puerta.
Tengo la llave maestra.
- ¡Tú no te vas a ir, cabrón! -
gritó con todas sus fuerzas 
- ¡El que se va a ir soy yo! -
Y sin mediar más palabras 
por la ventana saltó.

Historia original de MARCUAN
“Las Columnas de Heracles”.

Adaptación poética a cargo de Emilio Soler.
11 de diciembre de 2012. Copyright.