Mostrando entradas con la etiqueta Alcalá de Henares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alcalá de Henares. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de enero de 2025

TUNO HASTA MORIR

Hay vivencias imposibles de olvidar. En mi caso están magistralmente descritas en la canción de tuna: "Imágenes de ayer" cuya letra y música creó mi entrañable amigo tuno de Magisterio de Sevilla: Evaristo Ramos Solís.

 https://youtube.be/Fdlno077oXY?t=16 

Es un bello canto a la nostalgia goliarda* de nuestra juventud. Recomiendo oírla a todo aquel que haya practicado o le guste el Mester de Juglaría. 

En uno de sus párrafos se canta "...y déjame vivir porque aún soy un galante y, mientras el cuerpo aguante, seré tuno hasta morir..."

 Así será. 


TUNA DE MAGISTERIO DE SEGOVIA


Ilmo. Maese Mayor de la Cuarentuna de la Universidad de Cádiz.

 

Maese y letrado Marco Antonio Fernández y Gilarranz, hijo legítimo y bautizado cristiano en la Ciudad de Segovia, mediado el pasado Siglo; segoviano errante once meses ha en la isla de Kotinoussa, que Herodoto cita como perteneciente al archipiélago Gédeiroi. Con el debido respeto

 

DICE:

Item: Que en el Año de N.S. de 1970, como estudiante de la Escuela Normal, fue cofundador de la Muy Hidalga, Andariega, Pedagógica y Decana Tuna de Magisterio de Segovia, bajo cuya beca rojiblanca y con el apodo de MARCUAN y algún otro, ofició el Mester de Juglaría con guitarra, allende las fronteras de las Españas. Llegando por el Norte hasta la capital de las vikingas tierras de Suecia. Y por el Este, atravesando el Telón de Acero, hasta la turca Estambul, donde gritó desde las almenas del Palacio Topkapi: "¡¡¡Lepanto!!!" Dando vivas a nuestro famoso Manco ante las turbas sarracenas.


Palacio de Quintanar. Antigua Escuela Normal de Magisterio de Segovia.

Gamos en Rio Frío (Valsaín. Segovia)
No fue preso y decapitado "ipso facto"** porque salió por patas, tan veloces como las de los gamos que se crían en el Palacio de la Granja de San Ildefonso, junto a la Sierra segoviana de Valsaín.



Item más: Posteriormente se licenció en Derecho en la Universidad Cisneriana, más conocida por Complutense, cuyo nombre fue robado torticeramente por la Universidad Central de Madrid ¡Por los cuernos del buey de San Lucas, que el diablo les bese en el ojo que no tiene niña! 

Compluti Urbis Universitas

Con la Tuna de Alcalá de Henares ejerció el Mester ante Reyes, Ministros y delante de los más insignes escritores en Lengua Española, cuando se les entregan los laureles del Premio Cervantes.

Don Quijote
Item más: Una bella mujer gaditana, que no envidiaría a la gloriosa Teletusa, tal como los escritores romanos Marcial y Juvenal nos la describieron, le informó de que ilustres tunos jurásicos de la Era Mesozoica seguían trovando en la calle Plocia de Cádiz, a la caída de la tarde, cerca del Callejón de los Negros, atiborrados de bálsamo de Fierabrás, tan recomendado por el Caballero de la Triste Figura.


Por todo lo cual

 

SOLICITA:

Apadrinamiento para poder vestir y honrar, previo noviciado en su caso, la beca de vuesas mercedes en la Gallarda Cuarentuna de la Universidad de Cádiz, en cuya Universidad también fue alumno inscrito en la de Mayores.


Universidad de Cádiz

Suplica así, humildemente, poder disfrutar de la alegría y la música con sus hermanos cofrades, porque como dijo Sancho Panza a la Duquesa Trifaldi: “Señora, donde hay música, no puede haber cosa mala”

Vive Valeque*** y dixit “cum grano salis”****

En la Ciudad de Cádiz a cinco de Diciembre de 2024.

 

 

MARCUAN(C).


*Goliardos.- Clérigos vagabundos medievales que iban de ciudad en ciudad buscando el saber de los mejores maestros. También frecuentaban tabernas y burdeles, cantando sus propias canciones compuestas en latín, su lengua común, con la que exaltaban el vino, la belleza de las damas o criticaban la corrupción; oponiéndose así al concepto de "caballero" u hombre de armas (Códex Buranus o cánticos de Beuern). Constituyeron el "Ordo Vagorum": siendo la raíz más remota de las Tunas o Estudiantinas (Ver el "Arte del tunar" de Roberto Martínez del Río)

** "Ipso facto".- Latín. Por el hecho mismo, inmediatamente, en el acto.

*** "Vive valeque".- Latín. Vive, ríe, ama y siéntete bien.

****"Cum grano salis" .- Locución latina que traducida literalmente significa: "con un grano de sal" y figuradamente parece significar que uno debe aplicar una capa de sano escepticismo a una determinada afirmación y no darla por certeza absoluta, sin haberla contrastado antes debidamente.


 

 

jueves, 22 de diciembre de 2022

¡BAILA PEONZA BONITA!: CUENTO DE NAVIDAD.

 Como profesor de Instituto tuve muchos alumnos rumanos. Alcalá de Henares acoge a una población romaní  cercana a los 21.000 que, sumados a todos los de la Comunidad de Madrid, se aproximan a la población de la provincia de Segovia y su capital.

Desde lo alto de mi terraza, como en la famosa película: "La ventana indiscreta" de Alfred Hitchcock, los observo jugar... y así nació este cuento.

Os deseo salud, amor y dinero en el Nuevo Año, además de paz para todos los corazones de buena voluntad, en nuestra aún existente Unión Europea.





Odo tiró con todas sus fuerzas de la cuerda, haciendo girar la peonza a la vertiginosa velocidad de un electrón. Tenía quince años de edad, algunos menos de edad mental y mucho sobrepeso.

Agachándose, la recogió del suelo con la precisión de un relojero y la hizo bailar de mano a mano a través de su torso. Sonreía bobaliconamente mirando hacia el grupo de niñas adolescentes que jugaban a su lado al corro de las patatas, intentando llamar su atención.

Las chicas, crueles e inmisericordes, huyeron despavoridas al otro extremo de la plazoleta.



¡Baila peonza bonita! ¡Baila peonza bonita! -susurraba Odo.

Cuando la inercia de la peonza se agotó, decepcionado, miró hacia el grupo de niñas chillonas; rebobinó su juguete con pulcritud guardándolo en su bolsillo y, cabizbajo, se dirigió hacia una de las callejuelas del parque.

Hola Odo le dijo un anciano de larga y poblada barba blanca que estaba sentado en un banco te veo desde mi azotea bailar tu peonza y lo haces muy bien.

¿Esti român?*le preguntó Odo.

No, soy de más al Norte, de una región muy fría.

¿Dónde está?

Detrás de aquella Sierra de la Mujer Muerta, camino de Segovia ¿la ves allá a lo lejos? dijo el anciano señalándola.

¿Hay una mujer muerta en una montaña? ¿La mordió el Conde Drácul?

¿Quieres que te cuente su historia?

Síííííí palmoteó entusiasmado Odo.

Vale. Pero antes te voy a pedir un favor: haz bailar tu peonza como mejor sepas.



Empezaba a anochecer y se iluminaron todos los balcones de los vecinos con luces multicolores y parpadeantes. Comenzó entonces un festival espectacular... La peonza de Odo bufaba, volaba, saltaba, brincaba, subía, bajaba, se aproximaba y se alejaba como un rayo.

El grupo de niñas, que jugaban en los columpios, se acercaron con sus padres y amigos rodeando a Odo, para poder ver de cerca aquella función digna del Circo del Sol.

Cuando sudoroso y agotado Odo paró, el viejo empezó a aplaudir y una ovación en cascada brotó desde todas las terrazas bañando la cara de Odo, resplandeciente como oro bruñido.

Entonces el anciano se quitó el abrigo, enseñando su casaca roja ribeteada con piel de armiño, se puso un gorro de lana borlado y abriendo los brazos saludó a todo el barrio.

¡¡¡Oh, Oh, Oh!!! gritó con fuerza ¡¡¡Feliz Navidad Odo!!! ¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!

Un trineo tirado por nueve renos bajó volando. Santa Claus se subió en él y cogiendo una caja envuelta en papel de plata se la entregó al asombrado Odo,  diciéndole:

Cuando te encuentres solo o te sientas maltratado por la indiferencia de la gente, haz bailar y sonar este trompo mágico. Su música curará la tristeza de tu corazón dijo chasqueando su látigo y desapareciendo como un misil supersónico.

Odo abrió la caja, sacó su nuevo y flamante juguete... ¡y lo hizo bailar!

¡Baila trompo bonito! ¡Baila trompo bonito!

Y de las entrañas de aquel trompo mágico surgió una dulce canción navideña que decía...



¡PACE PE PÂMÂNT BÂRBATILOR SI FEMELOR DE BUNE VOINTÂ!**


Marco. Navidad 2022. Copyright.


*Rumano: ¿Eres rumano?

**Rumano: ¡PAZ EN LA TIERRA A TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD!


sábado, 8 de diciembre de 2018

LA MUJER DEL BANCO DE ALCALÁ: CUENTO DE NAVIDAD

Un año más, un cuento de Navidad más para mis lectores...

Con mi deseo de que aniden la Paz y el Amor, durante todas las noches de su vida, en las personas de buena voluntad.


¡Feliz Navidad!







Martín apartó de un manotazo su bicicleta, que le había caído encima, y  empezó a levantarse lentamente, entre barro e inmundicias.

― ¡Maldita sea! ¡Qué porrazo más tonto me acabo de dar! Es que por la noche es suicida circular sin luz por el parque.

De repente, un perro pastor color azabache salió disparado hacía él, como un látigo, desde debajo del banco fijo de madera, junto al que había caído.

― ¡Guau! ¡Guaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!

Instintivamente Martín puso los brazos delante de su rostro, hasta que vio que la correa atada a la pata metálica del banco lo había parado en seco, a escasos centímetros de su cara.  

Unos ojos asesinos lo fulminaban, sostenidos por un  hocico arrugado como una pasa, entre dos filas de dientes navajeros y babeantes.

― ¡¡¡Joder!!! ―gritó Martín, dando un respingo.

Por arte de magia, como en el circo, una mujer que estaba acostada sobre el banco, levantó el plástico negro que la cubría y se le acercó.

― Disculpa, asustaste a Guardián, con tanto estrépito. ¿Estás bien? ¿Puedes levantarte?

Era una mujer joven y esbelta, con una larga trenza gruesa rubia que reposaba sobre unos pechos exuberantes. Tenía la mirada dulce, un poco vacía. Estaba vestida de pies a cabeza con ropa de invierno.

― Estoy bien, gracias ―dijo Martín ―puedo levantarme solo, aunque me he clavado el manillar en la ingle. Mañana tendré un huevo de más...

Se quedaron charlando un rato, hasta que Martín le pidió que le contara por qué dormía en un banco de Alcalá, junto al río Henares. 

Aquella mirada vacía, bajo la luz amarillenta de una farola, empezó a llenarse de aguas turbias y cenagosas.

― Me llamo Josefina. Nací en un pueblo de Málaga. Trabajé en la banca. Ganaba mucho dinero aconsejando a los clientes de mi sucursal que invirtieran en acciones preferentes. Los directivos nos lo exigían sin escrúpulos… y cuando más tarde vi la ruina que provoqué a ancianos analfabetos, a agricultores pobres y a muchos de mis familiares… una nube tóxica de culpa y pena ahogó mi corazón y cegó los ojos de mi alma.

Caí en las drogas y acabé echándome en los brazos de un legionario, que me dejó embarazada y dio el mal paso de matar a un moro por quemar viva a una de sus mujeres, con la que mi hombre también mantenía relaciones.




Él perdió su empleo y la libertad y yo mi fortuna y a mi hija, que se malogró. Estoy esperando que mañana, el día de Navidad, salga de la prisión de Alcalá-Meco. No me dejan alojarme con mi perro, del que nunca me separo, en ningún albergue, pero no tengo miedo. Guardián me defendería con su vida. Además los bancos son lo mío... ―dijo con una amarga sonrisa.

Martín centró con sus rodillas la rueda delantera de su bicicleta; engarzó de nuevo la cadena a los piñones y, cabizbajo, subió con parsimonia a su montura metálica.

― ¿Puedo ayudarte en algo?

― Bueno, me has dicho que escribes cuentos. Me gustaría que escribieras uno sobre los “sin techo” en  Nochebuena. 

― Lo haré, te lo prometo. Buena suerte Josefina. Adiós Guardián. ¡Feliz Navidad!

Martín Cabrejas González pedaleó con todas sus fuerzas, dejándose tragar por la oscuridad de la arboleda, mientras en el cielo nocturno las estrellas, acompañando a la luna como un rebaño de ovejas brillantes y muy lejanas, titilaban.

Entonces empezó a tatarear su villancico preferido, desde que era un niño…

NOCHE DE PAZ,
NOCHE DE AMOR,
TODO DUERME EN REDEDOR…

Había conocido a La mujer del banco de Alcalá.


(c)Marco.  Navidad 2018.








miércoles, 12 de septiembre de 2018

LA MUJER DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS


Vuelve la pulsión de escribir. Quizás siempre estuvo ahí como un corcho hundido en un cubo de agua y, al soltar su lastre, reflota... con naturalidad.


Deleitar, informar o enseñar; eso intento dar a quien me lee,  a cambio de su atención: el mayor tesoro que una persona puede ofrecer a otra.







Se apresuró a limpiarle los chorretones de chocolate, pegados alrededor de sus labios, con una servilleta de papel mojada en agua. 

Acababan de conocerse y tomaban una taza con churros.

― ¡Oh! No superaste la etapa anal… ―Soltó María de golpe.

― ¿Qué no superé qué? ―Contestó Martín con cara de emoticón estupefacto.

― Me parece que tú eres de los que no soporta la suciedad ―dijo María ―¿Nunca te has acostado con una mujer untado de mantequilla y mermelada…?

― Pues yo… la mantequilla… 

María sonreía con picardía y mucha superioridad. Era una mujer menuda, ancha de caderas, elegantemente vestida, con pelo corto y grisáceo, de edad madura. Sus ojos pequeños y oscuros, cobijados tras una nariz grande, denotaban un alto coeficiente intelectual.

― ¡No sabes lo que te has perdido…! ―dijo María riendo.

Martín Cabrejas González se había perdido muchas cosas en la vida, pero que lo untaran en pelotas como a una tostada… se lo iba a perder. Seguro. Era un hombre ingenuo, con aire de adolescente por dentro y por fuera; en buena forma a pesar de estar en el último tercio de su vida, debido quizás a sus cuarenta años ejerciendo como profesor de Historia en un Instituto. Los jóvenes contagian vitalidad.

― Bueno María, termino de limpiarte los morros y te enseño el Paraninfo de la Universidad de Alcalá ―respondió ―y esto lo pagamos a medias, como todo.

Martín llevaba divorciado poco tiempo, todavía no sabía muy bien por qué y, cuando la soledad empezó a trepanarle el esternón, se decidió a poner su perfil en una página de contactos.

― Tú no has quedado conmigo para ser pareja, sino para que te ayude…

María era doctora en Medicina y Psicología y, cuando le escribía por Wastupp, siempre ponía cuatro puntos suspensivos entre frases.

― Hablas igual que escribes María, con puntos suspensivos que, por cierto, lo correcto es poner sólo tres ―dijo Martín.

― Jajaja. Soy una mujer superdotada e independiente y pongo los que yo quiera poner. Faltaría más. Jajaja ―contestó María.

Martín también rio mientras pensaba que nunca se quitaría de encima aquel impulso de corregir y enseñar a los demás. Estaba jubilado ya como docente, por fin, pero arrastraba esa enfermedad profesional crónica.

― Mañana a las doce te pasas por mi consulta en Madrid, a ver si “matas al padre” y dejas de actuar como un niño. Tienes que comportarte como un adulto. Y no te preocupes por los pagos, llegaremos a un acuerdo…

―  ¡Por Dios!  ¿Que tengo que “matar” a quién? ―dijo Martín con cara de susto.

― Jajajaja... Es en lenguaje freudiano… Porque sufres cuando te enamoras… ¿No?  Mira, eliges mujeres muy maternales y entonces temes que sus amigos varones te roben el afecto que no recibiste de niño por parte de tu madre, al meterte interno en un colegio. Le echas la culpa a tu padre y te enfrentas a los hombres. Tienes que “matarlo” para poder ser feliz con una mujer.


Martín Cabrejas  González miró la deslumbrante luz a través de los cristales de la churrería, que bruñía las estatuas de bronce de Don Quijote y Sancho Panza, sentadas frente a la casa natal de su "padre": Don Miguel de Cervantes Saavedra.


Suspiró.

Acababa de conocer a la Mujer de los puntos suspensivos...

MARCUAN(C)